
| 3 mayo 1996 | ¿Por qué las chilenas tienen menos hijos? Hace algunas semanas una información irrumpió en el espacio de la prensa: preocupante descenso de la natalidad en Chile. En los últimos treinta años las mujeres chilenas han pasado de tener 5,3 hijos en promedio, a sólo 2,5, esta última cifra según el censo de 1992. La situación resulta preocupante para algunos sectores que han comentado que la población chilena está envejeciendo, que no tendremos suficiente mano de obra e incluso ¡que el país perderá homogeneidad! dado que vendrán trabajadores de otras latitudes. Es síntesis, han presentado el fenómeno como algo negativo y esgrimido razones que relacionan numerosos problemas sociales como la crisis de la familia, las dificultades del aumento del sector pasivo y otras, para justificar una posición natalista. En algunas de las voces que se han escuchado puede percibirse el deseo de regresar a viejas políticas de incentivo a las familias numerosas, con madre en casa y padre proveedor, sin preguntarse el significado que tiene la maternidad para las mujeres y su relación con el trabajo. |
Sabía que... las habilidades propias de la mujer se perfilan como las características apetecidas y requeridas de los trabajadores en las empresas modernas. | Elegir entre ser madre o trabajar La demanda de fuerza de trabajo y derivada del desarrollo, el progresivo aumento de los costos de la educación, la salud y los servicios, los mayores niveles educativos de las mujeres y los cambios culturales que crean expectativas de igualdad en todos los grupos sociales, han llevado a las mujeres a trabajar fuera del hogar y a reconocer que tienen derechos que antes sólo eran aceptados para los hombres. Las mujeres, por tanto, se han incorporado masivamente al mundo del trabajo. Sin embargo, es importante señalar que, según datos del censo de 1992, las mujeres que más participan en el mercado laboral son aquellas con mayor nivel educacional y menor número de hijos. Por su parte, las mujeres de los sectores populares o no trabajan por no dejar a sus niños en la calle o trabajan asumiendo una sobrecarga enorme. Las solteras trabajan en mayor proporción que las casadas y las separadas más que ambas. Si las mujeres no tienen hijos o tienen pocos, están en mejores condiciones de desarrollar un trabajo remunerado fuera del hogar. En los sectores de menores ingresos la importancia del trabajo femenino es decisiva y muchas veces determinante para mejorar la calidad de vida de la familia:
Además de los efectos sobre la economía familiar, según la Comisión Nacional de la Familia, es que "el trabajo de la mujer tiene consecuencias positivas en la calidad de vida familiar y en la calidad de las relaciones, porque disminuye la violencia y mejora la nutrición de los niños, puesto que sus madres tienen más incidencia en las decisiones respecto a los gastos del hogar". |
Sabía que... las mujeres que trabajan remuneradamente a tiempo completo realizan además 32,9 horas semanales de trabajo doméstico. Si la jornada semanal es de 48 horas, estas mujeres trabajan 80,9 horas, con los efectos consiguientes en su salud física y mental. | No existen facilidades para ser madre y trabajar Cuando la mujer ha ingresado al trabajo, la maternidad es desestimulada porque:
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| Tampoco existen facilidades para ser trabajadora y madre Aunque parezca un juego de palabras, en realidad, las dificultades para hacer compatibles el trabajo y la maternidad acechan a las mujeres tanto en el mundo del trabajo, como dentro del hogar. Ya hemos visto las dificultades en el trabajo, veamos qué sucede al interior de la familia:
Ante las dificultades, las mujeres se ven por tanto enfrentadas a la opción de dejar de trabajar durante la crianza de los hijos -con el consiguiente costo para su carrera laboral-, a postergar el matrimonio si son solteras o a tener sus hijos cada vez más tarde y a distanciar o disminuir los nacimientos. |
Sabía que... el gobierno impulsaráun plan de educación que amplia el horario escolar. Esta medida permitiráa los hombres y mujeres compatibilizar mejor sus responsabilidades familiares y laborales. | El Estado debe crear las condiciones para la maternidad Actualmente, cualquier persona de los sectores medios o de menores recursos sabe que dos ingresos permiten a la familia mejorar su calidad de vida y pensar en un mejor futuro para sus hijos. Las mujeres trabajarán fuera de casa cada vez más y, ante las dificultades, tendrán cada vez menos hijos. Una importante proporción de mujeres de sectores medios y profesionales busca ejercer un oficio o profesión y obtener satisfacción personal y familiar, participando del desarrollo del país. Para las más pobres, trabajar es una necesidad y una posibilidad de salir de la pobreza. No corresponde al Estado ni a un gobierno democrático proponer metas de fecundidad, sino crear las condiciones que permitan a las mujeres y a los hombres decidir sobre el número de hijos que desean tener y su espaciamiento. Concretamente, el Estado debe ofrecer a las mujeres iguales oportunidades a través de medidas como:
Mejorar las condiciones para el ejercicio de la maternidad no asegura que aumente la fecundidad, pero sí asegura que las mujeres y los hombres tomarán su decisión sobre el número de hijos que desean tener, con mayor libertad y convicción. |
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| otros Argumentos | Argumentos para el cambio ISSN 0717-2346 una publicación del: Esta publicación es financiada por el Fondo para la Sociedad Civil creado por el Acuerdo de Cooperación Suecia-Chile, administrado por el SERNAM. Sin embargo, las expresiones y contenidos vertidos no representan, necesariamente, la opinión institucional del SERNAM. |