
Es difícil redactar este nuevo número de Argumentos, el último de este año, entre la primera y segunda vuelta de las elecciones presidenciales, en un momento político tan exigente. En estas circunstancias las emociones, las esperanzas y los miedos animan las razones y colorean climas políticos dotándolos de un carácter oscilante y fluido.
La aprobación masiva en el plebiscito de octubre para elaborar una nueva constitución y la elección directa de convencionales, con criterio de paridad y de representación de pueblos indígenas mediante escaños reservados, nutrían nuestras expectativas de cambio. Las/os elegidas/os representativos de diversas sensibilidades políticas, ideológicas y culturales, proceden en un porcentaje significativo de todos los territorios y son líderes de movimientos sociales y medioambientalistas, y de los movimientos de mujeres y feministas. Estos resultados nos colmaban con la esperanza de avanzar hacia una sociedad más justa y paritaria, que redistribuyera el poder, respetara las diferentes naciones y experiencias de vida de los pueblos en condiciones de igualdad y no discriminación.