Aida Moreno Valenzuela, foto de Lom Ediciones

El Centro de Estudios de la Mujer, CEM, comunica el fallecimiento de la dirigente del gremio de trabajadoras de casa particular, Aída Moreno Valenzuela y se une al sentimiento de tristeza de su familia y de SINTRACAP.

Destacamos su entrega desde muy joven a sus compañeras, sus organizaciones, sus luchas y logros, dedicando a ello su vida. Fue infatigable, tenaz, resistente, generosa y amante de su gremio, en tiempos difíciles para la actividad sindical. Luchó primero en Chile, en Sintracap y otras organizaciones, y comprendió que la realidad del trabajo en casa particular era similar en la región Latinoamericana y del Caribe, por lo que dedicó esfuerzo y energías a la formación de CONLACTRAHO, Confederación Latinoamericana y del Caribe de Trabajadoras del Hogar. Abarcó todos los aspectos de este trabajo: sus necesidades de ahorro, de vivienda, de vida propia, creando o apoyando a organizaciones específicas. Conocía la soledad que acompaña a algunas trabajadoras puertas adentro que no crearon su propia familia, su necesidad de habitación y de cuidados en su vejez, y su último sueño fue la Casa Hogar para ellas.

Aída nos acompañó desde antes de nuestra creación como CEM, a inicios de los años ochenta, y en nuestra trayectoria, fue compañera y guía indispensable que nos abrió las puertas de las organizaciones para nuestros estudios y proyectos de acción sobre el trabajo doméstico. Durante estos años la vimos abriendo nuevas perspectivas, ampliando sus relaciones internacionales, viajando dentro de Chile y fuera del país siempre buscando alianzas y sembrando esperanzas. En Chile fundó la Empresa Quillay, como organización cooperativa de trabajadoras para prestar servicios de limpieza a hogares e instituciones. 

Nos alegramos de haberla conocido y de haber compartido intereses, actividades y afectos a lo largo de nuestras vidas. En esos encuentros Aída siempre había aprendido algo nuevo, había reflexionado y actuado en consecuencia. Tenía mucha fe en Dios y en la misión que le había reservado a ella. Indudablemente su trabajo está en los cimientos de lo que posteriormente ha llegado a ser y lograr SINTRACAP.

Como dice en los párrafos finales de su biografía, publicada en 2012: “La vida tiene matices de alegría y de dolor y a pesar de los momentos complicados que he vivido, han sido muchísimos más los momentos de felicidad. Me llena de gozo pensar en el día en que mi espíritu salga de mi cuerpo para encontrarme con Dios y mis seres queridos …” 

Gracias por todo Aída.