
AQUÍ ESTAMOS, AQUÍ SEGUIMOS: NO NOS SOLTAMOS
El triunfo de la opción rechazo con un 61,9% de los votos correspondiente al 86% del padrón electoral fue contundente y marcó un profundo hito en el proceso constituyente que se inició en noviembre del año Se trataba de elaborar una nueva Constitución en democracia a través de una convención representativa, paritaria, con escaños reservados, listas de independientes, y elegida directamente por la ciudadanía.
Los resultados muestran que la convención como una nueva forma de institucionalidad elegida directamente por la ciudadanía y la propuesta de nueva Constitución no concitaron el apoyo ni fue suficientemente entendida por la mayoría de los votantes, especialmente por aquellos que nunca o desde que se instaló el voto voluntario participaron en procesos electorales. Una enorme parte de la ciudadanía que no se sentía representada por la política o se sentía excluida de ella.
El margen del triunfo de la opción rechazo fue más amplio en las comunas pertenecientes al quintil de ingresos más bajo que en las de mayores ingresos. Adicionalmente, las comunas de menores ingresos presentan una tasa promedio de participación mayor que el resto de los grupos. Finalmente, las zonas rurales exhiben una diferencia de 45 puntos de la opción rechazo sobre el apruebo.
El apruebo obtuvo 4.860.093 de votos, los que superaron los 4.637.772 de votos voluntarios obtenidos por el presidente Boric que, en la segunda vuelta, lo transformaron en el presidente más votado en nuestra historia, lo que muestra la estabilidad y persistencia de fuerzas progresistas que sostienen el cambio a través del tiempo.
La posibilidad del rechazo existía, e incluso muchas/os integrantes del apruebo adelantábamos esa opción. Pero, igual a lo que sucede cuando una persona querida se enferma y puede morir, si ello acontece, el dolor es igualmente fuerte. Se inicia el duelo, se piensa en que se perdió y por qué razones.
Y es esto, en primer lugar, lo que queremos rescatar porque nos resistimos, no queremos dejar atrás este gran potencial de cambio tejido de esperanzas, de ilusiones, de dedicación, y los compromisos depositados por más de 4 millones de personas en la transformación del país. Fue un año pleno de emociones y sentimientos, de valores compartidos entre personas de origen muy distintos, que en el caso de las mujeres dio lugar a la conformación de un colectivo cohesionado, orientado a construir una sociedad más humana, más justa, más solidaria, como afirman las exconstituyentes.
Pero, a la vez, es necesario ahondar en lo que pasó en la relación que estableció la convención, la nueva propuesta con la mayoría de la ciudadanía, especialmente con aquella población que votaba por primera vez.
Frente a esta situación se han adelantado muchas explicaciones, aunque cada una tomada en forma independiente corre el riesgo de la unilateralidad, porque los resultados son aún recientes y el proceso es aún muy opaco y ciertamente multicausal.
Los intentos de explicación se refieren al comportamiento de los/as convencionales y los contenidos de la nueva propuesta, a los cambios en los escenarios políticos y a las características de las campañas políticas desplegadas en torno a la propuesta de nueva convención.
Nos detendremos en cada uno de estos factores sin ningún interés de priorizarlos.