
Es difícil retomar la publicación de Argumentos en este nuevo año en un periodo caracterizado por conflictos armados, el genocidio en Gaza e importantes contiendas electorales a nivel global que se suceden vertiginosamente desafiando los equilibrios políticos establecidos. El clima político global es turbulento y belicoso de parte de las derechas extremas lo que impide ver el fondo y analizar con calma las distintas corrientes socio culturales y políticas que mueven la sociedad. Pero, si bien las fuerzas de la ultraderecha y populistas han crecido en las últimas elecciones de la Unión Europea, y han logrado acceder al gobierno como el caso de Javier Milei en Argentina y Nayeb Bukele en el Salvador, las fuerzas democráticas son mayoritarias, y las respuestas de la ciudadanía en distintos países resisten la embestida antidemocrática y autoritaria.
En nuestro país el debate político ha tenido lugar en un ambiente intencionalmente crispado. A través de discursos inculpatorios y muchas veces poco fundados, se ataca sistemáticamente a quienes intentan avanzar propuestas transformadoras para redistribuir recursos, oportunidades y obligaciones entre la ciudadanía como son las reformas del pacto fiscal o de las pensiones. Con afanes personalistas distintos políticos copan la escena mediática con discursos demoledores tapando los problemas reales y sus múltiples causas: económicas, políticas y sociales y sus distintas aristas. Problemas que en sociedades complejas como las actuales son difíciles de abordar sin contar con un conocimiento fundado, procesos de deliberación y participación ciudadana