En un contexto sometido a fuertes presiones de cambio y a nuevos desafíos, resulta imprescindible adoptar una mirada amplia y prospectiva sobre el tipo de sociedad que deseamos: democrática, deliberativa, participativa e inclusiva.

Este documento contribuye a esa reflexión mediante una revisión del desarrollo de la teoría feminista, las políticas de igualdad y los movimientos feministas a lo largo de los últimos treinta y cinco años. Examina cómo se han construido las bases socioculturales y organizativas, así como las redes que han impulsado transformaciones en la vida de las mujeres, en la institucionalidad y en el reconocimiento de nuevos derechos.

Asimismo, ofrece claves para comprender los desafíos actuales, marcados por una intensa disputa cultural y por la resistencia de diversas derechas coordinadas globalmente, que emplean recursos tecnológicos para frenar los avances en igualdad, libertad y autonomía de los grupos sociales con menor poder. Se subraya la importancia de considerar los cambios materiales, culturales y subjetivos reflejados en la diversidad de trayectorias femeninas, que constituyen la base social de la defensa de derechos.

En conjunto, el texto esclarece la relación entre el feminismo—como teoría, campo político plural y movimiento social—y los procesos sociales, culturales y políticos más amplios, así como su vínculo con la institucionalidad estatal.